¿Cómo te hablás cuando cometes un error? ¿Qué tan fácil te resulta reconocer tus cualidades sin inmediatamente señalar tus defectos? La relación que tenés con vos mismo puede ser la más duradera e influyente de toda tu vida, y muchas veces es también la más descuidada. La autoestima sana no tiene que ver con creerse superior ni con estar siempre bien: tiene que ver con sostenerte a vos mismo con amabilidad, incluso en los momentos difíciles.

¿Qué es y qué no es la autoestima?

La autoestima no es sentirte bien todo el tiempo, ni creer que no tienes defectos, ni necesitar la aprobación de todos para sentirte valioso. Es más bien una base interna estable desde la cual podés mirar tus fortalezas y limitaciones con honestidad y sin destrozarte. Una persona con autoestima sana puede equivocarse sin concluir que es un fracasado, puede recibir críticas sin desmoronarse y puede decir «no» sin sentir que debe justificarse eternamente.

¿De dónde viene la autoestima que tenemos?

La autoestima se construye desde temprano, a partir de lo que escuchamos sobre nosotros mismos en la infancia, de los mensajes que recibimos de figuras importantes, de las experiencias que tuvimos y de cómo las interpretamos. Muchos de los juicios más duros que nos hacemos de adultos son, en realidad, voces que internalizamos hace mucho tiempo y que ya no cuestionamos porque las damos por ciertas.

Prácticas para fortalecer la autoestima

  • Observa tu diálogo interno: ¿le hablarías así a alguien que querés? Si la respuesta es no, es momento de ajustar el tono.
  • Celebra lo que haces bien, aunque te parezca pequeño. La autoestima se construye en lo cotidiano.
  • Establece límites: decir no cuando algo no está bien para vos es un acto de respeto propio.
  • Cuestiona las creencias negativas sobre ti: ¿es eso cierto? ¿Siempre? ¿O es una historia que llevas mucho tiempo contándote?
  • Rodéate de personas que te traten bien y que reflejen una imagen más justa de quién sos.
Tratarte bien no es un lujo ni una señal de egoísmo. Es la base desde la cual podés relacionarte mejor con los demás y con la vida.

Si sentís que la voz más dura que escuchás es la tuya propia, o que tu autoestima está afectando tus relaciones o decisiones, en CAPI podemos acompañarte en ese camino. Agenda una consulta presencial o virtual con nosotros. Mereces una relación más compasiva contigo mismo, y ese trabajo vale la pena.